
El miedo. Un sentimiento desagradable. Solo querer que la situación pase. Querer echar a correr.
Una respuesta de nuestro organismo a lo desconocido y probablemente problemático. Nuestro corazón bombea más rápido. Nuestros musculos se sienten preparador para poder huir.
¿Cómo saber si tienes miedo? En mi caso particular, simplemente dejo que el pánico invada mi cuerpo durante unos segundos. Sino hay diferencia, es porque ya estoy asustado en un estado normal.
Lo peor que se puede juntar al miedo es la impotencia. El echo de saber que ya no puedes hacer nada, y que no podrás, el echo de saber que ya no eres el dueño de tu destino, sino que lo es otro, o que ni siquiera sabes quién lo es.
Los momentos de pánico y nerviosismo son los momentos en los que peor lo paso.
Solo unas horas más y sabrás tu destino. Solo unos centenares de minutos. Solo unos millares de segundos. Parace que el tiempo no se mueve. Todo está parado. Sientes la impotencia. Sientes el pánico la sensación de duda, la vuelta al pánico la vuelta a la confianza... Todo parece ir muy despacio, pero en realidad, yo pienso que es neustro cerebro el que funciona más rápido.
El hecho de que todo puede cambiar en unas horas. Esas horas. Esos minutos. Esos segundos. Esas décimas de segundo, e incluso esas centesimas.
El miedo es la gran polisíndeton de las épocas.
El miedo es como un asedio en el castillo de tu mente.
No hay nada que vaya mal, pero te duele. Y es un dolor de los peores, ya que solo existe un remedio, encontrar la conclusión a tus miedos.
tobalstylo: asustado, esperando conclusiones

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